sábado, 15 de abril de 2017

17

Las nubes frías de invierno me dicen que ya no me amas, 
que me quieres pero que no me amas, 
¿Cómo ha llegado a suceder? 
Cómo se transformó el miedo ha ser descubiertos, 
ha ser descubiertos en nuestro amorío, 
en algo tan mortal como querernos, 
cuales fueron los pasos que marcaron el camino, 
que llegaron hasta el fin de la pasión. 
Aunque yo te siga amando ya nunca me amarás, 
no podré enamorar tu corazón, 
ni tu voz para que me llame, 
ni tus labios para que me besen, 
no los podré conquistar otra vez. 
Sé que nuestro futuro es incierto, 
pues se esconde en la neblina de la mañana, 
se asemeja al agua turbia de los ríos, 
y al sol que raya las montañas, 
que pinta al mundo de otro color. 
Yo no sé si nos queramos otra primavera, 
para darte una flor como siempre, 
o si nuestra chispa de este pequeño amor viva hasta otoño, 
porque quisiera caminar contigo otras mil calles, 
sueño respirando tu perfume, 
respiro tu esencia cada que me siento solo y te recuerdo aun más que cualquier otro día, 
porque sé que nuestro amor ya no existe; 
has hecho poco para cambiarlo, 
pero lo poco que has hecho te lo agradezco princesa, 
porque me ha enseñado que lo nuestro nunca jamás, 
jamás y nunca será, 
gracias amor por cada momento en que tus manos fueron mi sustento, 
por todos eso días que pasamos de la mano, 
gracias por dejarme ver mas allá de tu mirada, 
por enseñarme los misterios detrás de tu voz, 
gracias amada mía, por soltarme, 
por dejarme libre,
 aunque estoy tristemente destrozado, te amo mas que siempre, 
ya no soy prisionero de tu alma, 
aunque con gusto me condenaría a muerte por ti, 
no lo se, no se si volveré a ser feliz, ahora, sin ti corazoncito, nada sabrá igual, 
te recordaré en las cosas mas bellas, 
en mi piel esta impregnado tu perfume, 
no me lo puedo arrancar, 
llevo un dolor grande en el alma, 
siento un vacío en el pecho, 
en donde antes estaba el corazón ahora solo hay cenizas, 
las cenizas de la pasión que me consume por dentro. 
Destellando desde lo lejos, nuestra estrella nos sigue iluminando, 
sabe que ya no me amas, pero esta dispuesta a seguirnos siempre, 
es indiscreta en el cielo, y esta segura de que aun te amo, de que no nos separaremos tan fácil. 
Mi vida, eres tu quien me asesina, 
quien me ilumina y me examina, 
quien lo termina y lo harás siempre, 
sabes y sabrás que no te dejare de amar, 
dulce rocío de la mañana, 
suave como el viento que me acaricia, 
fría como el aire del oriente, 
virgen fiel a mis caprichos, 
tierna niña de mis ojos, 
bella estrella polar en el cielo de mi mente, 
linda flor del desierto, 
únicos tus labios en el universo, 
único tu cabello corto y castaño, 
único tu cuerpo y tu figura, 
eres mi rosa de primavera en invierno, 
eres fresca por las tardes y sencilla en las mañanas, 
eres mil luceros en la noche, 
eres mi todo en esta vida, 
eras tu quien me cantaba, 
fuiste tu la que la que comenzó todo 
y ahora eres tu quien lo termina.

»El viento me engaña, igual que tus ojos, luceros de mi vida, sol de mi amanecer...« 
Ahora te escribo con melancolía, 
ahora que termina mi alegría, 
pero aún estoy contento, pues tu y yo nos seguiremos viendo, 
y aunque ya no nos amemos, estaremos juntos todavía, 
te quiero preciosa, no hay nada ni nadie en este mundo que se asemeje a ti, 
pero ahora trataré de no recordarte, 
aunque tenga más recuerdos que ayer, 
aunque haya una galaxia en el cielo, trataré de no pensar en ti. 
¿Quién ocupará en mi alma este espacio? 
¿Quién me amará como tu nunca lo hiciste? 
¿Cuántas noches mas pensaré en ti? 
¿Cuántos días mas miraré al cielo para mirarte? 
¿Cuántas veces mas sentiré tu perfume? 
¿Cuántas noches mas pasaré en vela recordándote? 
Pero sobre todo ¿Hasta cuando, amada mía, te amaré?

martes, 11 de abril de 2017

¡Ay qué tristeza y qué melancolía!

¡Ay qué tristeza y qué melancolía! 
la que me deja tu partida amada mía, 
es mi piel la que muere por tocarte 
y mi mente desfallece por soñarte. 

Son mis ojos los que más te extrañan, 
mis oídos sin tu voz desmallan, 
y mi cuerpo llora por tenerte cerca, 
y abrazarte una de esas noches frescas. 

Mi corazón es el que más sufre al marcharte,  
y mi mente solo a ti quiere pensarte, 
mis sentidos solo a ti responden, 
mis suspiros en tu voz se esconden. 

Un instante más quiero estar contigo, 
y acariciarte como fiel amigo, 
un momento de alegría y risas, 
otro día entre viento y brisa. 

No me quiero separar de ti, 
no sé si otro día vuelvas a venir, 
o peor aún, si volveré a verte, 
y tenerte cerca, tal vez frente a frente. 

Es mi angustia saber que no estás, 
pasar por tu casa y recordarte más, 
será mi delirio tratar de no pensarte, 
pues mi mente no podrá olvidarte. 

Sublime amiga del alma y corazón, 
eres mi alegría, tienes mi ilusión; 
 mi sintonía, tú mi emoción, 
ten un lindo día, piensa en mi canción.